sábado, mayo 05, 2007

La pequeña Maravilla


Little Miss Sunshine
Dir. Jonathan Dayton y Valerie Faris | 101 min. | EE.UU.

Intérpretes:
Abigail Breslin (Olive)
Greg Kinnear (Richard)
Paul Dano (Dwayne)
Alan Arkin (Granpa)
Tony Collette (Sheryl)
Steve Carell (Frank)

Estreno en Perú: 29 de marzo de 2007

Siempre escuché que para madurar y crecer hay que salir de casa y recorrer el mundo. También escuché que la elección y las tomas de decisiones pueden generar un giro completo en nuestras vidas. Estos dos tópicos se ven muy bien reflejados en Little Miss Sunshine, película independiente nominada al Oscar 2007 en 4 categorías (Mejor película, mejor actriz de reparto, mejor actor de reparto y mejor guión original)

Y es que la historia de este film nos presenta a una familia que mantiene en convivencia a seres completamente desconocidos entre si; disfuncionales con roche que viven reinventando su propio universo, hasta que una situación externa hará que converjan (siempre buscando intereses propios) en la colaboración mutua para emprender un viaje que no sólo los llevará a California sino que los hará convivir durante 1,300 kilómetros dentro de una camioneta van tan disfuncional como ellos mismos.

Olive necesita llegar a la costa californiana para asistir al concurso de Little Miss Sunshine (Señorita Pequeño Resplandor, por llevar el título al español), concurso para el que se ha venido preparando un año con la ayuda de su abuelo, un cocainómano sin pelos en la lengua, interpretado por Alan Arkin –nominado al Oscar por este papel.

Esta situación, junto con la llegada del tío Frank, que acaba de intentar suicidarse por un conflicto de amores homosexuales; presenta un dilema en los esposos Richard y Sheryl, que no ven mejor solución que emprender el viaje familiar a pesar de las carencias económicas.

Las situaciones entre personajes van a ser, a partir de este momento, el punto clave de la película. Un escenario nuevo se creará dentro de la van amarilla. Un universo que no caminará sino es con la colaboración de todos sus integrantes (el VW siempre necesitará un empujoncito para arrancar).

El peso de la película recae sin duda en Toni Collete y Greg Kinnear, ambos con buenas actuaciones, sobre todo la de la bella Collete, que llena de personalidad y fuerza a una madre que es el eje de la familia. Puntos aparte merecen Steve Carell, en un papel distinto a los de payaso y cómico, aportando la imagen de la baja autoestima en un mundo de competencias muy bien entendido por el personaje de Kinnear, un hombre positivo hasta el ridículo.

La pequeña Olive -interpretada por Abigail Breslin y nominada por su actuación-, también tiene un papel vital dentro del film. Por ella es que emprenden el viaje y las respuestas a sus preguntas inocentes harán que cada participante de la travesía tome conciencia, despierte de su encierro y se formule otras cuestiones. A través de ella Dwayne (Paul Dano) se entera de que no puede pilotear aviones y romperá su promesa de silencio que lleva cumpliendo por más de 9 meses. Pero también es ella la canalizadora de las tensiones en el grupo familiar; por ejemplo la discusión sobre el helado en el restaurante y otra sobre el robo del cadáver en el hospital. Sin duda uno de los aciertos en el film.

Una película sin personajes malos, simplemente con personajes que no encajan en la convivencia diaria y que tienen que apoyarse en el otro para poder sentirse a gusto consigo mismo. Personajes que no tienen que parecer extraños en su apariencia, pero que tienen un nivel de complejidad interior que sólo Nietzche Nietzsche y Proust entenderían.

En Pequeña Miss Sunshine, Jonathan Dayton y Valerie Faris, esposos y partners desde los 80, nos entregan una pieza no sólo llena de color, sino con una mixtura de personajes que hacen que su paso por las grandes ligas haya dado frutos y generado mayor interés en su trabajo.

Maria Antonieta siglo XXI (2006)


Marie Antoinette
Dir. Sofia Coppola | 123 min. | EE.UU. - Francia

Intérpretes
Kirsten Dunst (Marie Antoinette), Jason Schwartzman (Louis XVI), Judy Davis (condesa de Noailles), Rip Torn (Louis XV), Rose Byrne (duquesa de Polignac), Asia Argento (madame du Barry), Molly Shannon (tía Victoire), Shirley Henderson (tía Sophie), Danny Huston (Emperador Joseph)

Guión: Sofia Coppola; basado en el libro “María Antonieta: La última reina” de Antonia Fraser.

Producción: Sofia Coppola y Ross Katz.

Producción ejecutiva: Francis Ford Coppola y Fred Roos.

Estreno en Perú: 26 de abril de 2007

Maria Antonieta, la nueva película de Sofía Coppola, inserta a esta reina del siglo XVII en la era pop del nuevo milenio. La directora de Perdidos en Tokio recrea una reina adolescente bastante superficial, desinteresada y muy comercial, de por sí el rostro de Kirsten Dunst está plenamente identificado con la nueva generación, y todo el circulo social de íntimas amigas y concubinas de la delfina nos recuerda las nuevas élites cerradas de jóvenes adolescentes tan bien representadas por su principal estrella Paris Hilton.


La abundancia de primeros planos y planos detalle en la primera mitad del filme nos acercan a la fragilidad, las dudas y la soledad que experimenta la futura reina en su nuevo palacio. Todos calculan sus pasos, miden sus palabras, controlan sus miradas y murmuran sus opiniones al tiempo que la delfina se aburre, se burla y se apaga en la monotonía de la vida palaciega, entrando en una rutina que no le permite cruzar la línea, con un esposo desinteresado en romper el cinturón de castidad que le otorge a Francia un nuevo sucesor en la dinastía gobernante francesa. La película y el estudio de la delfina, pausado, cercano, íntimo llega hasta aquí, una vez consumado el trabajo de asegurar la dinastía Borbón, la película decae.

En esta primera parte de la cinta no sólo vemos el lado superficial y degenerativo de la realeza francesa cercana a la revolución, sino también el proceso de cambio personal de una joven que debe adaptarse a las mayores exigencias que la sociedad y un pueblo desconocido le imponen. Y es que Coppola conoce su oficio y a partir de la puesta en escena, acompañada por canciones de New Order, The Strokes y de The Radio Dept. (que pone de manera muy adecuada) nos invita a entrar a ese mundo que no conocemos pero que juzgamos desde lejos y nos muestra la naturaleza y el contexto en el que se desenvuelve la delfina austríaca.


La segunda parte, donde los hechos históricos tienen mayor relevancia que el mundo interior de la reina, el relato se apresura en concluir, las elipsis que la directora emplea para generar el paso del tiempo no tienen solvencia en la linealidad de la historia -en todo caso el paso del tiempo pudo mostrarse mejor de otras formas-, parecen de un facilismo que no está en la primera parte donde las elipsis suelen ser más formales o en todo caso atinadas, sin recursos forzados como el cuadro escrito que da paso a la revolución y a la parte concluyente de la historia.

Todo en la película esta tratado de manera tan fugaz, que uno no llega a identificarse con ninguno de los personajes –sus intervenciones son cortas, sin valor- incluso la presencia que debe desequilibrar el universo de la reina, el conde Fersen, se remite a un par de escenas sin solvencia. Quizá ese sea un error de fondo en la película, volverla un videoclip, además de no mantener el ritmo de la primera parte y desestimar por completo la riqueza que ofrece el personaje en los momentos cercanos a su muerte. La condescendencia de la directora a un final idealista hace que el final del film no colme las expectativas y que la obra toda se convierta en la más comercial de las realizadas por Coppola, para satisfacer el gusto de las quinceañeras en busca de un ejemplo de princesa que cayó por vivir en un mundo tan superficial como el de las divas de hoy.

sábado, diciembre 16, 2006

LAS ZAPATILLAS

domingo, diciembre 10, 2006

Proyecto48 (CHAPTER WAN)

lunes, diciembre 04, 2006